Marida con:
Carnes rojas, como solomillo de añojo con mostaza al vino tinto; platos de caza de pluma, como pichón estofado con hongos y trufas; magret de pato con salsa de arándanos.
Información sobre este vino:
Dehesa la Granja es un vino tinto crianza de la bodega Dehesa la Granja, propiedad de la familia Fernández Rivera, que se elabora en la región de Castilla y León, España. Este vino se produce con uvas de la variedad Tempranillo, seleccionadas cuidadosamente para garantizar su calidad superior. Tras la vendimia, las uvas se despalillan y se estrujan parcialmente, con una alta proporción de bayas enteras, y se fermentan a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable. Posteriormente, el vino madura durante 24 meses en barricas de roble americano, lo que le confiere una complejidad y elegancia excepcionales.
En la copa, Dehesa la Granja presenta un color rojo rubí intenso, limpio y brillante, reflejando su juventud y vitalidad. En nariz, ofrece una intensidad alta con aromas de frutas rojas maduras, como cereza, acompañados de sutiles notas balsámicas, de regaliz y vainilla, que aportan profundidad y complejidad. En boca, se muestra equilibrado y armonioso, con una estructura carnosa y taninos bien integrados que proporcionan una sensación aterciopelada. Su acidez fresca y su final persistente lo convierten en un vino fácil de beber y muy agradable.
Este vino es ideal para acompañar carnes rojas, como un solomillo de añojo con mostaza al vino tinto, así como platos de caza de pluma, como pichón estofado con hongos y trufas o un magret de pato con salsa de arándanos. Se recomienda servirlo entre 14 y 16 grados Celsius para apreciar plenamente sus cualidades organolépticas. Con una graduación alcohólica de 14,5% vol., Dehesa la Granja ofrece una magnífica relación calidad-precio, siendo una elección excelente para disfrutar en comidas con amigos y familiares.
Vol. alcohol:
Vol. alcohol: 14.5
Color rojo rubí intenso, limpio y brillante.
Intensidad alta con aromas de frutas rojas maduras, como cereza, acompañados de notas balsámicas, de regaliz y vainilla.
Entrada sabrosa y afrutada, con recuerdos a regaliz, torrefactos tipo toffee y vainilla. Acidez bien marcada y taninos presentes que le dan volumen y persistencia en boca. Retrogusto con persistencia de fruta roja intensa. Madera muy bien integrada con notas propias de la crianza en roble americano, sobre todo vainilla y tostados.
Cuerpo carnoso y bien estructurado, con taninos bien integrados que aportan una sensación aterciopelada.
Estructura equilibrada con taninos presentes que le dan volumen y persistencia en boca.
Final persistente con notas de fruta roja intensa y toques de vainilla y tostados.
Uvas procedentes de la Tierra del Vino zamorana, cultivadas en suelos calizos con sedimentos de areniscas, arcillas y calizas, que aportan complejidad y elegancia al vino.
Fermentación controlada en depósitos de acero inoxidable, seguida de una crianza de 24 meses en barricas de roble americano, con posterior reposo en botella.
Servir entre 14 y 16 grados Celsius para apreciar plenamente sus cualidades organolépticas.