Marida con:
Carnes rojas, arroces, caza, setas y quesos blandos.
Información sobre este vino:
Viña Pomal Selección 500 es un vino tinto crianza de la prestigiosa bodega Bodegas Bilbaínas, que rinde homenaje a las tradiciones vinícolas de La Rioja. Este vino se elabora con un 85% de uvas Tempranillo de la subregión Rioja Alta, que aportan elegancia y capacidad de envejecimiento, y un 15% de Garnacha de la Rioja Baja, que confiere frescura y notas frutales. La vinificación se realiza por separado para cada variedad, buscando resaltar sus características individuales. El Tempranillo se macera durante un período prolongado y se cría durante 15 meses en barricas de roble americano de 225 litros, mientras que la Garnacha se fermenta a temperaturas más bajas y se cría en bocoyes de 500 litros de roble francés, siguiendo métodos tradicionales que minimizan la oxidación y preservan el carácter varietal. El resultado es un vino de color rojo intenso con matices violetas, que en nariz ofrece una combinación especiada y floral del Tempranillo, con aromas a frutos negros, violetas y regaliz, complementados por la fruta roja y golosa de la Garnacha. En boca, presenta una entrada potente y carnosa que da paso a una sensación de frescura y equilibrio, con un retrogusto que evoca notas de cacao, minerales y torrefactos. Este vino es ideal para acompañar carnes rojas, arroces, caza, setas y quesos blandos. Se recomienda servirlo a una temperatura de 16°C para apreciar plenamente sus cualidades organolépticas. Con una graduación alcohólica de 14% vol., Viña Pomal Selección 500 ofrece una experiencia sensorial que honra la tradición vinícola de La Rioja.
Vol. alcohol:
Vol. alcohol: 14
Rojo intenso con matices violetas.
Aromas especiados y florales del Tempranillo, con notas de frutos negros, violetas y regaliz, complementados por la fruta roja y golosa de la Garnacha.
Entrada potente y carnosa que da paso a una sensación de frescura y equilibrio, con un retrogusto que evoca notas de cacao, minerales y torrefactos.
Cuerpo equilibrado y estructurado, con una sensación carnosa que se suaviza en el paladar.
Estructura bien definida, con taninos integrados y una acidez armoniosa que aporta profundidad y complejidad al vino.
Final largo y refinado, con persistentes notas especiadas y frutales que invitan a seguir degustando.
Uvas procedentes de la Rioja Alta y Rioja Baja, cultivadas en suelos arcillo-calcáreos que aportan elegancia y frescura al vino.
Vinificación por separado de cada variedad. El Tempranillo se macera durante un período prolongado y se cría durante 15 meses en barricas de roble americano de 225 litros. La Garnacha se fermenta a temperaturas más bajas y se cría en bocoyes de 500 litros de roble francés, siguiendo métodos tradicionales que minimizan la oxidación y preservan el carácter varietal.
Servir a una temperatura de 16°C para apreciar plenamente sus cualidades organolépticas.